

A mí la verdad es que no me gusta comer pizza, no sé por qué, pero recuerdo que en Italia mis posibilidades de comer eran bastante escasas debido a que sólo veía Pizzas por doquier en cualquier restaurante italiano...
Ya sé que estaréis pensando que "es normal" pero lo pasé un poquito mal hasta que descubrí el Calzone, que es como pizza pero en forma de media luna y más esponjoso, de jamón y queso...En ese momento dejé de subsistir a base de patatas y coca-cola... También recuerdo que en el Vaticano descubrí un restaurante donde comí pollo asado rociado de salsa de tomate, hmmmm, delicioso, bravo!! XD